Dos orillas

LAS LITERATURAS HISPÁNICAS EN VANGUARDIA






PROSAS HISPÁNICAS DE VANGUARDIA

Al hilo de las nuevas inquietudes que convocaba el aire de su época, las prosas hispánicas de vanguardia hicieron incursiones arriesgadas y fecundas en nuevos territorios, hasta entonces apenas transitados. Sus propuestas, heteróclitas y heterodoxas, se emanciparon de la tradición del género narrativo a través de un vivero de posibilidades, que incluyen lo fantástico, lo poemático, el absurdo, la locura, la fealdad, la irrealidad, el juego, el humor o la visión, y contribuyen a labrar las poéticas venideras de la narrativa, de cuya forja son artífices indispensables.


AVANT-GARDE HISPANIC PROSE

In line with the new concerns of its time, the avant-garde Hispanic prose made daring and fertile forays into new territories, until then just barely visited. Its heterogeneous and heterodox proposals were emancipated from the tradition of narrative prose through a nursery of possibilities, that included the fantastic, the poetic, the absurd, the mad, the ugly, the unreal, the playful, humour or vision, and contributed to cultivate future poetics of narrative, from whose forge they are indispensable artifices.


ACTIVIDADES REALIZADAS

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EN PIE DE PROSA. LA OTRA VANGUARDIA HISPÁNICA

Fraguadas a la sombra de la fulgurante poesía de vanguardia, las prosas de ese movimiento han permanecido en el olvido durante décadas, por su rareza inclasificable y también por razones históricas e ideológicas. Sin embargo, su venero fértil –compartido por autores de ambas orillas del idioma– está en el origen de las grandes conquistas expresivas de la nueva narrativa de los sesenta, y también de géneros hoy consolidados como el microrrelato, el poema en prosa o la autoficción.
Nacidas al calor de las propuestas del simbolismo, esas prosas sin nombre se apropian de las estrategias tradicionales de la poesía para fundar una poética del fragmento desde el ejercicio de la libertad suprema. Sus iluminaciones libres, visionarias y experimentales exploran el lado oscuro de la realidad y la conciencia, y rompen con las fronteras de los géneros y también de las artes, para hacer de la pintura y el cine sus grandes aliadas. Su exploración iconoclasta supone una catarsis necesaria frente al agotamiento de la novela tradicional, y no desprecia ninguna de las posibilidades que se le ofrecen, así sea la irreverencia o la blasfemia, en su necesaria quema de naves para avanzar hacia nuevas rutas de la imaginación. De este modo, la convención tradicional que asimila a la poesía lo oscuro, lo órfico o el viaje vertical, y a la prosa la luz de la razón, queda subvertida por una revuelta radical que lleva a la prosa a escarbar en lo más hondo para extraer sus frutos nuevos.
Los ensayos que componen el presente volumen suponen sucesivas rondas a ese perfil en sombra de la prosa hispánica de vanguardia, a través de temas tan diversos como las relaciones literarias entre Vallejo y Larrea, la colaboración de Maruja Mallo con Joaquín Torres-García y Victoria Ocampo, los vínculos entre Neruda y Picasso, la filiación huidobriana con la masonería, el diálogo entre las artes, la indagación en nuevos géneros, el rescate de textos y autores olivdados, marginales y malditos, o los puentes establecidos entre las escrituras de las dos orillas hispanicas que confluyeron en esa travesía vertiginosa y fecunda.
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[descargar reseña en el Boletín del Centro de Estudios Iberoamericanos Mario Benedetti]
[descargar reseña en Dal Mediterraneo agli Oceani]
[descargar reseña en Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo]


• Edición

PROSAS HISPÁNICAS DE VANGUARDIA

 

Las prosas hispánicas que nacen al calor de la vanguardia son un género nuevo, sin nombre ni poéticas, preludiado por propuestas como las de Nerval, Baudelaire o Cendrars. En ellas los poemas se liberan de las ataduras métricas y avanzan hacia el versolibrismo o la prosa, en tanto las prosas se deshacen de los imperativos del pensamiento lógico para volar hacia el poema. Durante los años veinte y treinta, las nuevas estrategias son celebradas por la generación de vanguardia, que confluye con la anterior en un diálogo fértil. Su escenario geográfico no tiene fronteras políticas: es la patria del idioma.

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